Escribe para el oído, no para la página
Un texto que se lee bien en silencio suele sonar rígido en voz alta. Parte las frases largas en dos. Usa el punto donde quieres una respiración y la coma donde quieres una pausa corta. Los números, las abreviaturas y las URL son los puntos donde más falla: escribe “las veinticuatro horas” en vez de “24/7”, “contra” en vez de “vs”, y quita el “https://” de los enlaces. Cada voz de esta página es un modelo de 100 millones de parámetros que reproduce el ritmo del texto que le das: limpiar el texto es la mejora de calidad más barata que puedes hacer.